Para mayor información recomiendo el libro de Pia Mellody, La Codependencia.

Esta semana traté los síntomas que siguen a continuación.

Cuando el “problema” no es el problema real.

Sintomas de la Codependencia:

1.-Entumecimiento emocional.

Invulnerabilidad en muchos casos.

Culturalmente la practicamos. Ser vulnerable en nuestra sociedad es símbolo de debilidad. De acuerdo con varios autores, somos la generación mas desconectada de la historia, tenemos mucha información pero somos expertos en la desconexión emocional.

La crisis siempre esta a la puerta, se niega, se reprime, para luego entrar en la explosión trayendo consigo hipersensibilidad o exceso de vulnerabilidad, acusamos para no sentir nuestro propio dolor y luego entra la culpa en escena.

2.- Nos creernos responsables por las conductas de otros.

Sentimos nuestra reputación en riesgo cuando alguien allegado a nosotros incurre en lo que creemos una falta que puede perjudicar la imagen que queremos proyectar, especialmente si somos perfeccionistas y el hecho dispara nuestra propia verguenza. Es cuna de la manipulación y el control sobre los que nos rodean.

3.- Necesidad de controlar la conducta de otros, (control negativo).

Para tener paz, manipulamos en nuestro afán de que el entorno sea como yo creo que “debe ser” inclusive, la realidad de otro. En nuestras relaciones se anula la espontaneidad.

Cuando tengo dificultad para satisfacer mis necesidades y deseos porque no puedo reconocerlos, tratare de tener control sobre la conducta del otro en la ilusión de que me lea el pensamiento, se ponga en mi lugar y procure mi satisfacción. El enojo y el reproche se caracterizan en este tipo de situación, “no recibo lo suficiente” es el pensamiento, con la consecuente insatisfacción.

También puede darse que permitamos que nuestra realidad sea controlada por otro.

Cuando vivo en confusión sobre mi realidad, permito que el otro determine mi manera de pensar, vestir, sentir y actuar.

Hay problemas para ponernos limites y ponérselos a otros. El abuso en muchos casos no puede reconocerse porque es lo conocido y aceptado. El abuso es la “zona de confort”, y reconocerlo, aceptarlo y cambiarlo se hace sumamente doloroso. Así que aprendo a ignorarlo.

4.- Profundo sentimiento de incapacidad. El “no puedo”, “no soy capaz”, “esto es mucho para mi” es la regla conocida en muchos casos, por lo tanto, es casi una regla no terminar con las tareas que nos proponemos. Pasar a otra cosa y sabotear nuestros sueños es lo usual en muchos casos.

5.- Perfeccionismo.

Busco la perfección en todo lo que hago para evitar sentirme avergonzado. Viendo la vergüenza como la describe Brené Brown en su libro “Los Dones de la imperfección” (página 78) : Pensamiento o idea, intensamente dolorosa de creer que somos imperfectos y, por tanto, no merecedores de recibir amor ni de pertenecer. Nos aseguramos de que todo parezca correcto desde afuera, con la intención de que siendo perfectos seremos merecedores de recibir afecto, ser admirados y pertenecer.

La semana próxima seguiremos con más síntomas.

Escríbeme a: mito@marisbeliatomodo.com cualquier pregunta, sugerencia, comentario.

Feliz semana.